Actualización COVID Febrero 12 al 18 de 2021

Crece en las Américas la amenaza de las nuevas variantes

Todos los países del continente americano, con excepción de Cuba, Colombia y Panamá, ya notificaron casos de la variante B.1.1.7 del SARS-CoV-2, caracterizada por primera vez en el Reino Unido. Aunque su juego de mutaciones favorece sustancialmente su transmisibilidad, no parece tener impacto significativo en la protección conferida por las vacunas de Moderna, Pfizer/BioNTech y University of Oxford/AstraZeneca. Sharon Peacock, directora del consorcio COVID-19 Genomics UK, vaticinó que esa variante «probablemente barrerá el mundo«.

Otras variantes que preocupan en la región son 501.V2, linaje B.1.351, identificada inicialmente en Sudáfrica y por ahora limitada a viajeros en un puñado de países; y P.1, identificada originalmente en Manaos, Brasil, y ya detectada en otros seis países de las Américas y doce más en el resto del mundo.

La saturación hospitalaria contribuyó con muchas muertes en México

Cuarenta y cinco por ciento de las muertes intrahospitalarias por COVID-19 grave en un hospital de la Ciudad de México sucedió en pacientes que, pese a que lo necesitaban, no recibieron ventilación mecánica invasiva ni fueran admitidos a una unidad de cuidados intensivos por falta de camas, lo que puso al descubierto que la saturación del sistema de salud es un factor que impidió salvar muchas vidas.

El estudio fue realizado de febrero a junio de 2020 y publicado en PLOS ONE. «La falta de equidad en los servicios y su distribución han sido responsables de los altos índices de letalidad y mortalidad que tenemos», comentó la periodista de datos Elizabeth Hernández, quien reveló que nunca ha sido posible conocer la verdadera capacidad hospitalaria de México para hacer frente a la pandemia.

Reino Unido autoriza primer ensayo de desafío humano en el mundo

El Reino Unido se convertirá en las próximas semanas en el primer país del mundo en realizar un estudio de desafío humano en COVID-19, luego de autorizar que hasta 90 voluntarios sanos de 18 a 30 años se expongan de manera deliberada al SARS-CoV-2 con el fin de comprender cómo reacciona el sistema inmunológico al virus e identificar los factores que influyen en el contagio y la transmisión, incluyendo la forma en que una persona infectada emite partículas virales infecciosas al ambiente.

Miles de voluntarios se registraron para tomar parte del ensayo y cobrar 4.500 libras (6.200 dólares) por la participación de 12 meses. Lawrence Young, Ph. D., virólogo y profesor de oncología molecular en la University of Warwick en Coventry, Reino Unido, dijo que el estudio «también nos ayudará a determinar mejor la actividad de varias vacunas candidatas y posiblemente a investigar las diferencias en respuesta a la infección con variantes del virus».

¿Y si alcanzará con una sola dosis de la vacuna?

Nuevos cálculos a partir de los datos enviados a la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos sugieren que una sola dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech tiene una eficacia de 92,6%, similar a la eficacia de 92,1% reportada previamente, con una sola dosis de la fórmula de Moderna. Para los autores de una carta en The New England Journal of Medicine, es tiempo de diferir la aplicación de la segunda dosis de modo tal de acelerar la cobertura (aunque sea parcial) en mayor cantidad de personas.

Sin embargo, otros expertos rechazaron la propuesta y afirmaron que todavía se ignora cuánto tiempo se podría mantener esa protección sin un refuerzo. «Cuando estas vacunas se prueban en ensayos clínicos, se prueban en circunstancias específicas. En este caso, se usaron dos dosis para lograr la eficacia. Los estudios en realidad no consideraron solo administrar una dosis y tratar de ir con eso», dijo el Dr. Marque Hewlett Jr., director médico de la División de Control de Enfermedades del Westchester County Department of Health, en White Plains, Estados Unidos.

La OPS actualiza información de tratamientos

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó el 29 de enero un sumario de evidencia de 195 páginas que actualiza información respecto del uso de 79 opciones terapéuticas para COVID-19, incluyendo ivermectina, cloroquina, esteroides, suero equino, plasma de convalecientes, enisamium, colchicina, interferón beta 1-a, antiinflamatorios no esteroides, tromboprofilaxis, ácidos grasos omega 3, vitaminas C y D, y hasta propóleo, ozono y enjuagues bucales.

«Es un documento muy importante, el mundo está probando muchos medicamentos y necesitamos tener evidencia científica para recomendarlos o no. Desafortunadamente, también muestra que desde el año pasado hasta ahora no ha cambiado mucho», dijo el Dr. Julival Ribeiro, infectólogo de la Sociedade Brasileira de Infectologia (SBI).

Las siete enfermedades crónicas más riesgosas

Epidemiólogos franceses del Groupement d’intérêt scientifique (GIS) EPI-PHARE analizaron los datos de pacientes contagiados durante la primera ola de la pandemia e identificaron las 7 enfermedades o afecciones crónicas con mayor riesgo de hospitalización y muerte por COVID-19: trisomía 21, retraso mental, fibrosis quística, insuficiencia renal crónica, cáncer activo de pulmón, trasplante renal y trasplante pulmonar.

En cambio, se observó que el riesgo de progresión a formas graves fue menor en aquellos con dislipidemias, quizás por el efecto protector antiinflamatorio de las estatinas, especularon los autores, quienes también constataron que la probabilidad de hospitalización aumenta de manera lineal con la edad: respecto de los casos positivos de 40 a 44 años, el riesgo sube dos veces entre los de 60 y 64; tres veces entre los de 70 y 74; seis veces entre 80 y 84, y doce veces en los mayores de 90.

Algoritmo para identificar pacientes que deberían ser vacunados cuanto antes

Mientras el mundo puja para disponer de vacunas y organiza el orden de la aplicación según el nivel de exposición y vulnerabilidad al virus, en el Reino Unido se implementó un nuevo algoritmo que, en función del análisis de distintas variables de las personas (como etnicidad, edad, índice de masa corporal y comorbilidades), logró identificar otros 1,7 millones adultos que tendrán prioridad para recibir su dosis.

La herramienta predictiva, llamada QCovid y desarrollada por un equipo de la University of Oxford, «jugará un papel importante en el apoyo a los médicos y pacientes y permitirá que se tomen decisiones con una mayor comprensión de los riesgos personales», declaró un vocero del Royal College of Physicians.

Síntomas gripales asociados a la vacuna de University of Oxford/AstraZeneca

De aproximadamente 10.000 profesionales de la salud que recibieron en Francia la primera dosis de la vacuna de University of Oxford/AstraZeneca entre el 6 y el 10 de febrero, una de las tres aprobadas por la Unión Europea, la agencia regulatoria de medicamentos recibió 149 reportes de farmacovigilancia por signos y síntomas similares a los de influenza, a menudo graves, con temperatura media de 39 °C. Los efectos ocurrieron dentro de las 24 horas en 127 casos y la mayoría de los casos se observaron en personas con una edad promedio de 34 años (rango: 20 a 63). Hospitales bretones llegaron a frenar la campaña.

«Sabemos que en las 48 horas siguientes a la vacunación se pueden tener reacciones de este tipo. Lo que sorprende un poco es que parece haber un poco más de lo esperado», señaló el Dr. Alain Fischer, profesor de inmunología pediátrica y presidente del Conseil d’Orientation de la Stratégie Vaccinale. Para la Dra. Dominique Le Guludec, presidenta de la Haute Autorité de Santé de Francia, en virtud de esos efectos adversos sería mejor que las mujeres embarazadas reciban una vacuna de ARN mensajero, algo que también reclaman algunos gremios médicos por la mayor eficacia mostrada en ensayos clínicos.

Recomendaciones para la detección y el manejo de COVID-19 persistente

La Haute Autorité de Santé de Francia publicó nuevas guías de respuesta rápida para la detección y el manejo de COVID-19 persistente. Señaló que las manifestaciones más frecuentes de esa afección son fatiga; trastornos neurológicos (cognitivos, sensoriales, cefalea); trastornos cardiotorácicos (dolor y opresión en el pecho, taquicardia, disnea, tos); alteraciones del olfato y del gusto; dolor, y trastornos digestivos y de la piel.

El organismo recomendó asegurarse de que estos síntomas no estén relacionados con complicaciones de la infección de fase aguda que hayan pasado desapercibidas o descompensaciones de las comorbilidades subyacentes. Invitó también a los médicos a tranquilizar a los pacientes sobre las opciones de manejo y la naturaleza temporal y reversible de su situación. Y desalentó el uso de enfoques complementarios, incluyendo dietas especiales, vitaminas, acupuntura u osteopatía «que no han sido evaluados en este contexto».

¿Se justifica que los ensayos clínicos de vacunas sigan con grupo de placebo?

En condiciones normales, cuando existen terapias o intervenciones aprobadas, no se justifica éticamente comparar contra placebo nuevos productos experimentales. Pero ese no es todavía el caso para COVID-19, argumentó el Dr. Joerg Hasford, bioeticista del Instituto de Procesamiento de Información Médica, Biometría y Epidemiología de Ludwig-Maximilians-Universität München, en Múnich, Alemania.

«Desafortunadamente, en la actualidad nos enfrentamos al problema en este país de que las vacunas aprobadas contra la COVID-19 solo están disponibles en cantidades muy limitadas y que incluso las personas que no participan en estudios y pertenecen a grupos de alto riesgo tienen que esperar mucho más de lo planeado originalmente para su vacunación», señaló.

Estrategias para disipar las teorías conspirativas

Los pacientes que abrazan teorías conspirativas no son delirantes ni pueden tratarse con antipsicóticos. Y el médico tampoco debe discutir o tratar de «convencer al que no cree», señalaron los psiquiatras estadounidenses Ronald W. Pies de SUNY Upstate Medical University en Siracusa, Joseph M. Pierre, de David Geffen School of Medicine de UCLA en Los Ángeles.

En cambio, «hay que centrarse en mantener y fortalecer la alianza médico-paciente; establecer una atmósfera de respeto y seguridad; aclarar diferencias en fuentes confiables de información, y dar tiempo al paciente para procesar las recomendaciones del médico». También hay que desafiar las creencias de manera colaborativa y apelar a los valores de los pacientes. Por ejemplo, decirles: «Al recibir la vacuna, será más probable que tenga buena salud, proteja a su familia y haga todas las cosas que quiera hacer», recomendaron los doctores Pies y Pierre.

 


 

Photo by Bill Oxford on Unsplash

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